Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum

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updated 7:58 AM CET, Dec 2, 2020

La bondad ha llenado al hermano Francisco

La antropología franciscana puede acercarnos al mundo de nuestro hermano Francisco de Asís, la hermana Clara y muchas otras buenas personas de la familia franciscana que mantienen viva nuestra tradición. A veces, este proceso de crecimiento está lleno de luchas humanas y espirituales que no pueden ser reconocidas por aquellos que sólo tienen sensibilidad hacia los aspectos puramente devocionales. Al celebrar la fiesta del hermano Francisco, se nos invita, una vez más, a profundizar en la comprensión de su dimensión histórica, para animarnos a empezar siempre de nuevo.

Era un hermano como nosotros que intentó seguir a Jesús de cerca y comenzó a establecer vículos fraternos. Su búsqueda de sentido, capacidad de asombro, espontaneidad, coraje, sueños, extravagancia, crisis, meticulosamente pobre en todo, sediento de verdadero significado, conflictos con su padre, amor a la naturaleza, contemplación silenciosa, escucha a las intuiciones del Espíritu Santo, afecto a la Virgen María, fidelidad a la autoridad de la Iglesia, intentos de llevar la paz al mundo con la ayuda del Sultán, fracasos, depresión, complicidad con la hermana Clara en la búsqueda del Evangelio, abierto a la ayuda de los amigos, creatividad para compartir sus intuiciones a través de canciones y escritos, experiencias místicas con el sufrimiento de Cristo y de la humanidad, alegría y abandono a los caminos místicos de Dios. Este fue nuestro hermano, profundamente espiritual, pero al mismo tiempo con los pies siempre sobre la tierra.

Si el Hermano Francisco se dejó transformar, también puede ayudarnos a nosotros a cambiar nuestras actitudes.

El afecto fraterno y la sabiduría

Nuestra tradición fraterna sigue viva hoy a través de nuestras relaciones afectivas. La nueva encíclica del Papa Francisco "Hermanos todos" es una invitación a reconocer un hermano, o hermana en cada persona que encontramos (compartimos una pertenencia común). De esta manera el Papa Francisco quiere reafirmar la fraternidad universal que el hermano Francisco imaginó en su tiempo. La sabiduría y las iniciativas fraternas deben posibilitar un cambio duradero en el corazón de aquellas personas que, de otra manera, no son conscientes del egoísmo que se manifiesta en la explotación de los pobres, el abandono de los necesitados, la falta de un hogar para los migrantes, el agotamiento de los recursos naturales, la manipulación de la atención de la salud y la guerra para acumular riqueza. Esta encíclica nos invita a manifestar el afecto fraterno a nuestros vecinos que pueden tener diferentes colores u otras características. El secreto es que, mostrando afecto fraterno, descubrirmos una verdadera alegría que antes no existía.  "En esta tormenta -dijo el Papa Francisco- ha caído la fachada de esos estereotipos con los que hemos camuflado nuestro ego, siempre preocupados por nuestra imagen, descubriendo una vez más esa (bendita) pertenencia común, de la que no podemos ser privados: nuestra pertenencia como hermanos y hermanas" (Papa Francisco el 27 de marzo de 2020).

Celebrando con todos

Así, con la fiesta del hermano Francisco, hay una nueva esperanza de que la humanidad sea capaz de encontrar caminos de unidad. Rezamos y pedimos para que seamos capaces de disfrutar de la soledad íntima y de la felicidad de las relaciones, y también pedimos la curación para todos. Que construyamos vínculos fraternos, momentos para compartir, y también un cuidado afectivo y efectivo durante esta pandemia, en la que esperamos que todos sean bendecidos. Reanudemos la tradición de llamar afectuosamente hermana a cada mujer y hermano a cada hombre. Y hagamos el bien a todos. Y aunque hayamos hecho muy poco, empecemos siempre de nuevo. Recuerden que vivimos en la casa común de nuestro Padre Dios y que debemos llevar, creativamente, este mensaje a los corazones de cada hermana y hermano. Sigamos dando testimonio de nuestra común pertenencia con gestos fraternos llenos de bondad y atención a los necesitados hasta llegar a los corazones que necesitan cambiar.

Unidos fraternamente con vínculos de afecto
Charles Alphonse y Jaime Rey Ofm Cap
Secretariado General de la Formación