Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum 2

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updated 9:33 AM UTC, Dec 5, 2022

Beatos Leonardo Melki y Tomás Saleh, misioneros y mártires del Líbano

El 4 de junio de 2022 en el convento de las Hermanas Franciscanas de la Cruz de Jal el-Dib, en Beirut, un lugar conocido por todos los libaneses como el primer hospital para enfermos psiquiátricos del Líbano fundado por el beato Santiago Ghazir, hermano capuchino, se celebró el rito de beatificación de Leonardo Melki y Tomás Saleh, sacerdotes capuchinos acecinados in odium fidei durante los terribles momentos de la persecución contra los cristianos por parte del Imperio Otomano en la península de Anatolia entre 1914 y 1917.

La celebración eucarística y el rito de beatificación fue presidido por el cardenal Marcello Semeraro, Prefecto del Dicasterio para la Causa de los Santos y Enviado pontificio para la proclamación de la Carta Apostólica en la cual el Santo Padre Francisco, proclama a dos frailes capuchinos como “misioneros heroicos del Evangelio de Jesucristo” y fija su memoria litúrgica el 10 de junio.En la celebración estaban presentes más de 4.000 fieles cristianos, las autoridades de las iglesias de rito maronita, melquita, armenio-católica, siria-católica, caldea y, naturalmente, Mons. Cesar Essayan OFM Conv., Vicario Apostólico de Beirut de rito latino. Estaban también presentes, el cardenal Mario Grech, numerosos obispos, el Ministro General, fr. Roberto Genuin OFM Cap., el Custodio del Líbano, fr. Abdallah Noufaily OFM Cap., el Postulador General, fr. Carlo Calloni OFM Cap., fr. Antoine El Haddad OFM Cap., que condujo y concluyó el precioso y fiel trabajo de reunir los documentos y los testimonios del Padre Salim Sirzkallah OFM Cap. Sin olvidar la presencia de todos los hermanos de la Custodia General del Líbano.

El momento solemne de la beatificación fue precedido por una semana de encuentros, vigilias de oración, procesiones, transmisiones televisivas que permitieron a los cristianos del Líbano expresar su gratitud por el gran don de la beatificación de fr. Leonardo y fr. Tomás.En su agradecimiento, Mons. Cesar Essayan subrayó cómo el martirio de los dos capuchinos, que sucedió hace más de 100 años, sigue hablando hoy porque, ha dicho, “nosotros celebramos no dos frailes muertos, sino dos frailes resucitados en Cristo, que nos muestran el camino de la santidad”.

El Ministro General, en su carta enviada a todos los hermanos, subrayó como los nuevos Beatos capuchinos conducen a toda la Orden a mostrar al mundo que la vocación capuchina tiene en sí misma un fuerte compromiso misionero y una radical confianza en Dios, incluso en tiempos de guerra y de persecución, que hoy tampoco faltan.El gran evento de la beatificación tuvo su natural conclusión con la celebración de la Santa Misa de agradecimiento, en rito maronita, presidida por el Patriarca de los Maronitas, Su Beatitud el cardenal Béchara Boutros Raï OMM, en la pequeña iglesia de Baabdad, pueblo natal de los dos nuevos beatos.Fue de este pequeño pueblo de Baabdad, desde donde partieron los dos sacerdotes y misioneros capuchinos que, como recordó el santo Padre Francisco “eran jóvenes, no tenían 35 años”, pero supieron ofrecer su vida por la fe, en un abandono confiado en la esperanza y con una donación de total de sí mismos en la caridad a Dios y al prójimo. “¡Un aplauso a los nuevos Beatos!” concluyó el papa Francisco.

 

Modificado por última vez el Martes, 14 Junio 2022 09:12