Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum 2

Log in
updated 8:43 AM UTC, Dec 7, 2022

Fr. Flavio Roberto Carraro OFM Cap. (1932-2022)

Fr. Flavio Roberto Carraro, ex Ministro General y Obispo emérito de Verona (Italia), se fue en puntas de pie la noche del viernes 17 de junio de 2022, en la enfermería capuchina de Conegliano (TV). Nació en Sandon (VE) el 3 de febrero de 1932 y muy joven entró en los Frailes Menores Capuchinos de la Provincia de Venecia vistiendo el hábito en el noviciado de Bassano del Grappa (VI) el 14 de agosto de 1948. Hizo sus votos perpetuos el 23 de marzo de 1953, y fue consagrado sacerdote en Venecia por el cardenal Angelo Giuseppe Roncalli, después declarado santo, el 16 de marzo de 1957. Pasó los primeros años de experiencia pastoral como formador y docente en el Seminario Seráfico de Thiene (VI) hasta 1962, cuando fue enviado a Jerusalén como estudiante del «Studium Biblicum Franciscanum», obteniendo posteriormente la Licencia en Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma en 1965. Al año siguiente (1966) fr. Flavio fue nombrado Director del Estudio Teológico «Laurentianum» en Venecia y docente de Sagrada Escritura. En 1970, en pleno ambiente posconciliar, es nombrado Rector del Colegio Internacional "San Lorenzo de Brindis" de Roma, para volver poco después a la Provincia de Venecia, siendo elegido Vicario Provincial (1972) y luego, Ministro Provincial (1975-1981). El buen Dios, sin embargo, deseaba que siguiera sirviendo a sus hermanos con un corazón aún más grande, porque al año siguiente fue elegido Ministro General en el Capítulo de 1982 y reelegido en el siguiente de 1988. Es en el amor y en la entrega a los hermanos de todo el mundo, que el padre Flavio llegó a dar lo mejor de sí mismo visitando todas las Circunscripciones, fundando nuevas Provincias y ampliando la presencia de la Orden con la apertura de nuevas misiones. Entre sus muchas cualidades, que permanecen memorables, estaban la memoria férrea para recordar los nombres de todos los frailes y la atención a las singulares personas, incluso luego de la visita. En 1996, San Juan Pablo II lo nombró obispo de Arezzo-Cortona-San Sepolcro (Italia), siendo consagrado Obispo en la Catedral de Arezzo el 7 de agosto de 1996. El mismo pontífice lo promovió a la sede de Verona el 25 de julio de 1998, de donde fr. Flavio sigue siendo Obispo hasta el 8 de julio de 2007, cuando renuncia por haber alcanzado el límite de edad. Mientras tanto, será él quien reciba a Benedicto XVI durante la Congreso Eclesial Nacional (2006) en Verona. De regreso en comunidad con los frailes desde julio de 2007, fue trasladado para su reposo a la enfermería de Conegliano (TV) en 2017, hasta el encuentro final con Jesús resucitado, a quien tanto amaba.

La Orden Capuchina, la Iglesia y la «missio ad gentes» fueron los tres horizontes de la rica vida de este humilde hijo de San Francisco de Asís. Fr. Flavio logró timonear a su Orden en la estela de la renovación auspiciada por el Concilio Vaticano II, mediante los Consejos Plenarios de la Orden (1981, 1986, 1992), la publicación de las Fuentes Capuchinas –querida fuertemente por él-, incluso como joven secretario de fr. Clemente Vicentini (1963-1964), por entonces Administrador Apostólico de Foggia en vida de San Pío de Pietrelcina y también como Presidente de la Unión de Superiores Generales (1991-1994). Tejedor de relaciones, cultivó una profunda comunión con la Iglesia universal participando en el Sínodo de los Obispos en 1987, 1990, 1994 y en la Asamblea por América Latina en Santo Domingo (1992). Donde la Iglesia requirió la presencia de los Frailes Menores Capuchinos, fr. Flavio respondió, si pudo, generosamente enviando nuevo personal. Sin embargo, fue el compromiso misionero de los frailes y sacerdotes por sus Diócesis lo que más encendió el corazón de fr. Flavio, fraile y Obispo. En la Orden, inició rápidamente la autonomía de las Circunscripciones jóvenes donde fue posible, favoreciendo fraternidades con los Superiores locales y la formación de candidatos radicada en el territorio. Se dedicó a la animación de las Monjas Clarisas Capuchinas y de muchas otras Hermanas de Institutos Religiosos de inspiración franciscana, y vio en la cultura un camino privilegiado para la transmisión del carisma en los otros países. No en vano, San Juan Pablo II quiso que fuera miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en 1992. Finalmente, fr. Flavio, durante su servicio de gobierno, tuvo la alegría de ver subir a los honores de los altares a muchos de sus hermanos Capuchinos, entre ellos San Leopoldo Mandić (1983) y San Pio de Pietrelcina (2002), los dos santos de la misericordia.

Fr. Flavio Roberto fue un "padre" para muchos frailes, para muchos sacerdotes y para muchas personas; y como siempre le sucede a un padre, cuando nos deja, aunque sea en silencio como él lo hizo, queda un vacío, pero también una herencia preciosa. Mientras, con la oración del sufragio, lo encomendamos al Señor de la vida para que lo acoja en su misericordia a gozar plenamente de la alegría de la Resurrección, nos ponemos ante el Señor para pedirle la gracia de atesorar su testimonio de fraile auténtico y apasionado, que supo contagiar a muchos hermanos para que respondieran con seriedad a la propia vocación. Fue a visitar a todos los frailes a su casa, recorriendo las Circunscripciones de la Orden, porque quería ver sus rostros y oír sus nombres, que su prodigiosa memoria le permitía recordar: sabrá hacerlo aún ahora delante del Señor. Quería a sus frailes.   

Que el Señor, que recompensa con el ciento por uno a los que se donan por su amor, sea ahora el cumplimiento de todos sus esfuerzos.

Modificado por última vez el Lunes, 20 Junio 2022 15:43